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Mientras la controversia sobre la novela Werther continuaba, la misma despierta la atención del joven duque Carlos Augusto por lo que este invita a Goethe a su residencia de Turingia. La llegada de Goethe a Weimar el 7 de noviembre de 1775 marca un nuevo capítulo, no sólo en su vida, sino que también en la historia cultural de Alemania. Una sala del museo está reservada especialmente a esos azarosos 11 primeros años que Goethe pasa en Weimar justo antes de su viaje a Italia. |
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Una vitrina consagrada a la duquesa madre Anna Amalia y a su “Coro de musas” da testimonio sobre la vida cultural de Weimar y de la cual la duquesa sería iniciadora. Un gran retrato al óleo de la duquesa pintado por Tischbein ocupa por tanto un lugar prominente en la sala. A un costado del retrato de Anna Amalia, se sitúa una pieza única ejecutada por el escultor de la Corte de Weimar Gottlieb Martin Klauer: un busto de su hijo Carlos Augusto a los 18 años, edad en la cuál este accediera al trono, junto a un Goethe ocho años mayor que él como su invitado. Los cuadros de las paredes permiten hacerse una idea de la ciudad ducal de Weimar de entonces, la cuál contaba en esos tiempos con una población de 7000 habitantes y la responsabilidad por cuyo gobierno muy pronto llegaría a ser compartida por Goethe. Las primeras semanas transcurrieron en forma algo agitada, según relata Goethe en una de sus primeras cartas desde Weimar y a la cual el visitante puede contemplar junto a otros documentos y dibujos, algunos de ellos de la mano de Goethe y que datan de este período. |
| Pero es justamente en dicha carta en la cual Goethe predice que ya muy pronto llegaría a desempeñar su papel en el escenario mundial. Se marca así un momento decisivo con el anuncio de un cambio hacia un sentimiento de responsabilidad frente al prójimo, hacia el ideal humanista del clasicismo alemán cuyo manifiesto escribiera Goethe en su himno “Edel sei der Mensch, hilfreich und gut…”(“Noble sea el hombre, altruista y bueno…”). La primera versión de este gran poema escrito con trazos vigorosos por la mano de Goethe constituye el documento más valioso de esta sala. |
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| En coherencia con dicha máxima fué que Goethe acepta un gran número de cargos públicos, tal como atestiguan los documentos administrativos redactados algunos incluso en parte por él mismo. Durante los primeros diez años en Weimar tuvo la señora von Stein un papel esencial en la evolución espiritual de Goethe. | Su silueta y uno de los pequeños trozos de papel a través de los cuales ambos se intercambiaron vivamente noticias, así como la primera copia de su propia mano del original del poema de Goethe “An den Mond” (A la luna) que con razón pudiera ella presumir de estar dirigido a su persona, se exhiben en una vitrina ubicada frente al busto de Goethe realizado por Klauer y que fuera antaño propiedad de la señora von Stein. |
© Museo Goethe
Fundación Anton y Katharina Kippenberg
D-40211 Düsseldorf, Jacobistraße 2. Tel. ++49 (211) 89-9 62 62
Horario de apertura
De martes a viernes y domingos de 11 a 17 hs
Sábados de 13 a 17 hs
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